Blog

Descubre qué es un despido disciplinario y 5 Consejos para prevenirlo

Descubre qué es un despido disciplinario y 5 Consejos para prevenirlo

Muchos trabajadores temen el llamado despido disciplinario, también llamado despido procedente. Por el contrario, otros trabajadores, quizás más jóvenes, ni tan siquiera habrán oído hablar de él.

Desde el punto de vista personal cuando un cliente nos solicita ayuda con un despido procedente, ello hace que rápidamente nos pongamos en alerta. No nos olvidemos que el despido disciplinario es la forma deseada de despido de todo empresario capitalista.

Aunque pueda parecer que esta forma de despido ha quedado obsoleta, o que muchos empresarios no la utilizan, la verdad es que debido a la crisis económica, y a la posibilidad de ahorrarse unos cuantos euros, las empresas están tratando por todos los medios intentar colar sus despidos bien de forma procedente, o bien de forma objetiva.

¿Por qué debemos temer al despido disciplinario?

La respuesta es muy sencilla. Los efectos del despido disciplinario es la ausencia total de indemnización al trabajador. Básicamente, un despido gratuito para la empresa, que además de quitarse de encima a un trabajador que no le interesa, no ha de abonarle ni un céntimo por despedirle.

Como veréis el tema no es para tomárselo a guasa. De hecho, es la sanción más grave que puede producirse con un trabajador por el incumplimiento de éste de sus deberes para con la empresa.

No importa la antigüedad del trabajador, no importa lo que haya hecho anteriormente por la empresa, no importa lo que esté ganando. Si la empresa le despide de forma procedente, perderá su derecho a toda la indemnización que le pertocaría por su despido, y como hemos dicho con anterioridad, esto pueden representar varios miles de euros, y en algunos supuestos, varias decenas de miles de euros ahorrados por la empresa en indemnizaciones.

¿Cuándo me pueden despedir de forma disciplinaria?

Como hemos dicho anteriormente, el despido disciplinario es la sanción más grave que puede recibir un trabajador en su ámbito laboral. Por ello no hay que entrar en un estado de pánico o paranoia ante el temor de que mañana podamos ser nosotros.

Existen una serie de requisitos que deben darse para que podamos ser víctima de un despido procedente. En este caso tendremos que acudir, por un lado, al Estatuto de los Trabajadores, y por otro lado al convenio colectivo que sea aplicable a nuestra empresa.

– El despido disciplinario en el Estatuto de los Trabajadores

Siempre he sido partidario de que todos los trabajadores tienen que ser completamente conscientes de cuáles son sus derechos y sus obligaciones en el trabajo. También he de decir que tampoco defiendo que sea necesario que os conozcáis la normativa laboral al dedillo ya que, en el caso de no ser personas que trabajéis con normas jurídicas, ello no os serviría para mejorar el día a día de vuestro trabajo. Simplemente me refiero a que es bueno que tengáis una idea general de por dónde os pueden intentar torear, y por dónde deberéis ceder, sin que se pasen de listos.

En ese sentido, por si alguien no tiene ubicado donde se regula el despido disciplinario en el Estatuto de los Trabajadores, debéis saber que éste se encuentra en sus Artículos 54 y 55.

¡No vayáis corriendo a Google a buscarlo!, podéis acceder a él desde este enlace: Despido Disciplinario en Estatuto de los Trabajadores.

– Causas de despido disciplinario en el Estatuto de los Trabajadores

Ya tenemos ubicado el despido disciplinario en la normativa. Ahora debemos seguir avanzando. ¿Qué dice la normativa al respecto?

Lo más importante es que el despido disciplinario se producirá cuando exista “un incumplimiento grave y culpable del trabajador”.

Esta definición puede estar muy bien pero, ¿qué es un incumplimiento grave? ¿Cómo lo interpretamos? Pues debe interpretarse como muchas otras cosas en derecho: con sentido común.

Tras este comentario empiezo a escuchar voces diciendo: “Pero Carlos, ¿te has olvidado de leer el segundo párrafo del Art. 54? ¿No ves que ahí dice las situaciones en las que se produce el despido disciplinario?”

A ello debo responderos. Esa lista NO son los supuestos en los que se da el despido disciplinario. Son los casos en los que PUEDE darse el despido disciplinario. ¿Que cómo es posible? Es muy sencillo, y para ello enumeraré la lista a la que me estoy refiriendo (aunque si habéis consultado la normativa la habréis visto):

“2. Se considerarán incumplimientos contractuales:

  • a) Las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.
  • b) La indisciplina o desobediencia en el trabajo.
  • c) Las ofensas verbales o físicas al empresario o a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.
  • d) La transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
  • e) La disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado.
  • f) La embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo.
  • g) El acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa.”

Si os fijáis bien en el artículo, en el encabezamiento de esa lista dice: “Se considerarán incumplimientos contractuales“. En ningún sitio dice que se considerarán incumplimientos graves, los de la lista. Si recordáis al inicio de este apartado, hemos dicho que únicamente podrá despedirse a un trabajador de forma disciplinaria cuando se produzca un incumplimiento grave y culpable del propio trabajador.

Entonces, os preguntaréis ¿para qué sirve esa lista? Esa lista sirve para determinar que el despido disciplinario se dará, únicamente, en los incumplimientos más graves dentro de cada uno de esos supuestos.

Por poner un ejemplo que todos entenderemos: ¿Quién no ha llegado tarde al trabajo alguna vez? ¿Quién no llega tarde al trabajo algunas veces al mes, por el motivo que sea? ¡Creo que muchas veces ni yo mismo me salvo!

¿Quiere decir ello que pueden despedirme de forma disciplinaria? Como hemos dicho anteriormente, hay que aplicarle el sentido común. Por una vez no pasará nada, por unas cuantas tampoco, pero al final, si cada día llegamos tarde 30 minutos, nuestra probabilidades de que se aplique el despido disciplinario aumentan considerablemente.

Y así sucesivamente con cada una de ellas. Inclusive el último de los motivos, por más que rechace y por más que me repugnen esas prácticas, únicamente las más graves (dentro de que hasta las más leves son graves) podrán ser utilizadas para fundamentar un despido disciplinario.

Hace unos meses escribí un artículo con respecto al Despido procedente en relación con las drogas y el alcohol. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo, ya que por un lado os podría servir como ejemplo de lo que hoy estamos explicando, y además porque allí analizábamos al detalle esta causa de despido disciplinario.

Por último, no nos olvidemos del último requisito: CULPABLE. ¿Qué significa culpable? En este sentido es necesario simplificar. Es toda aquella conducta que pueda identificarse en el trabajador. A partir de aquí entraríamos en el debate de si la actuación fue voluntaria o fue involuntaria. Pero dejemos culpable como conducta que puede identificarse con un trabajador.

En resumen, únicamente podrán ser utilizadas para un despido disciplinario aquellas conductas que realice un trabajador, que se le puedan achacar a él, y que generen un incumplimiento contractual de carácter grave.

– El despido disciplinario en los Convenios Colectivos

Aparte de la lista que hemos visto anteriormente del Estatuto de los Trabajadores, es habitual que en los convenios colectivos se prevea de forma especial cuáles son los supuestos que pueden dar lugar al Despido Disciplinario.

Esta regulación la podréis encontrar en el apartado de las sanciones a los trabajadores. En el convenio se distinguen la infracciones como Leves, Graves o muy Graves. Para no repetirnos, nuevamente diremos que únicamente las muy graves serán las que podrán considerar como sanción el despido disciplinario del trabajador.

Lamento no poder adentrarme mucho más en este aspecto, pero es que cada convenio es diferente, y cada convenio prevé unos distintos supuestos, unas distintas sanciones, y un procedimiento distinto que habrá de seguir la empresa para que un despido pueda ser disciplinario.

hand-65688_640-300x221

No obstante, y de forma general, lo normal es que en el Convenio, de forma previa al despido disciplinario o a imponer una sanción, deba hacerse un expediente por la empresa en el que se cita al trabajador para que pueda ejercer su derecho de defensa.

En dicho expediente lo que pretende es hacerse valer los derechos del trabajador a defenderse de la sanción que la empresa pretende imponerle. Para ello, la empresa deberá escuchar las alegaciones del trabajador, y con ello tomar una decisión acerca de la sanción a imponer.

– ¿Qué ocurre si el despido no es declarado procedente?

La respuesta es que el despido será, en ese caso, IMPROCEDENTE. En ese caso a la empresa le habrá salido el tiro por la culata, ya que la intención que tenía de despedir de forma gratuita al trabajador se habrá ido al garete.

El hecho de que no se den los supuestos previstos en el Estatuto de los Trabajadores, o bien que los hechos no tengan el carácter de grave, o bien la empresa no haya seguido el procedimiento previsto en los Convenios Colectivos le da al trabajador derecho a la máxima indemnización posible en cuanto a despido.

Ahora bien, para ello el trabajador deberá interponer la correspondiente papeleta de conciliación dentro de los 20 días hábiles (sin contar sábados, domingos o festivos) a contar desde el día de notificación del despido, y posterior o alternativamente, la correspondiente Demanda por Despido Improcedente ante los Juzgados de lo Social que sean competentes.

Otro tema importante es que la sanción o el despido debe ser comunicado por escrito al trabajador dejando claro el motivo y el grado de culpabilidad que aplican a la infracción del trabajador. Si hay Convenio Colectivo, los hechos que alegue la empresa deben coincidir, obligatoriamente, con los casos previstos en el Convenio. Nuevamente, en caso contrario,  el despido podría ser impugnado, llevado ante el Juzgado de lo Social, el cual lo podría entender como Improcedente.

– ¿Cómo podemos defendernos de un despido disciplinario?

La importancia de este artículo viene dada no propiamente en las explicaciones y consejos que damos, que también, sino de que con la información que habéis podido conseguir podéis anticiparos a los acontecimientos. Podéis prever una posible situación de despido disciplinario porque sabéis cuando se puede dar y cuáles son sus requisitos.

Con esto por delante, y lo prometido es deuda, os daré 5 consejos que siempre le damos a nuestros clientes una vez que vienen a visitarnos, aunque muchas veces ya sea tarde para ellos por el estado del proceso cuando acuden a nosotros:

1.- Conoce la normativa laboral y tu convenio colectivo

Si recuerdas más arriba os he dicho precisamente lo mismo. Incluso os he dejado un enlace para que podáis consultar la normativa de forma rápida y sencilla. Son sólo 2 artículos. Si eres de los que no se ha leído esos dos artículos, te recomiendo encarecidamente que pierdas unos pocos minutos de tu tiempo en leerlos.

Como ya dije, no se trata de saberse de memoria la Ley. Se trata de tener los conocimientos básicos. El saber es poder, es impedir que puedan manipularte, y ello únicamente se hace con esfuerzo y un poquito de tiempo. Precisamente esta era la finalidad de este artículo. Que con esta información pudiérais prevenir una situación de despido procedente.

Lo mismo os digo con el convenio colectivo. Que un trabajador no se haya leído su convenio colectivo es grave. ¡Pero que directamente no sepa cuál su convenio colectivo es de juzgado de guardia! Los convenios colectivos están para regular de forma específica, y por sectores, las relaciones laborales. En ellos se regulan vuestras vacaciones, días de permisos, salario mínimo, sanciones y un largo etc. ¡Es una información demasiado valiosa como para desmerecerla!

En resumen, quien conoce la legislación, va un paso por delante del resto. ¡No te quedes a la cola!

2.- No juegues con fuego

Algunos de los supuestos que nos han llegado al despacho de despidos procedentes provenían de una situación de disputa previa entre el empresario o jefe y el trabajador. Al final se resumía a que cada uno iba picando al otro, hasta que al final el trabajador pasó la ralla, y le sirvió como excusa a la empresa para despedirle de forma disciplinaria.

¡No seas pardillo! Como trabajador tienes una serie de derechos, entre ellos a que se te respete como tal, y a que se te permita desarrollar tu trabajo como a cualquier otro trabajador de la empresa. Si crees que la empresa te está poniendo trabas por algún motivo, o que eres víctima de bulling, denúncialo a la inspección de trabajo y que se le caiga el pelo a la empresa… pero no intentes tomarte la justicia por tu cuenta.

Precisamente eso es lo que busca tu superior. Una excusa para ponerte de patitas en la calle, y a ser posible, a coste 0, lo cual es para él satisfacción triple: se te quita de en medio, te deja sin indemnización, y encima le ascienden en la empresa por ahorrarles un buen dinero.

3.- Mantén contacto con tus superiores e implícate

Una buena manera de que no llegue la sangre al río es hablando con tu superior. Dicen que las personas, hablando, se entienden. Si por el motivo que sea has cometido alguna infracción que pueda ser de las que se prevén como despido procedente, habla con tu superior jerárquico. Ya no tienes nada que perder. Si no haces nada, lo más probable es que la empresa acabe echándote de forma disciplinaria.

Ahora bien, si se trata de hechos más o menos aislados, o bien hay algún tipo de malentendido, tener una conversación con tu superior puede dar lugar a que la sanción por la infracción cometida no llegue a ser el despido disciplinario. Sí, es cierto que puede ser que te suspendan de empleo y sueldo durante un tiempo. Pero ello siempre será mejor que perder tu trabajo, y salir de la empresa con una mano delante y una detrás.

Recuerda: hablando se entiende la gente, y con un tono conciliador, es posible obtener muchas cosas.

4.- Consigue testigos y guarda documentación

Cuidado con este título, sobre todo con la segunda parte. A lo que nos referimos con este consejo es que intentes conseguir las máximas pruebas posibles de que la empresa está mintiendo a la hora de justificar el despido disciplinario.

Cuando hablo de conseguir testigos hablo de buscar antiguos empleados de la empresa que puedan avalar tu conducta en la misma, o bien de que hables con algunos de tus actuales compañeros de trabajo y les expliques tu versión de los hechos. Hoy trabajan en la empresa, dentro de 1 año y medio, cuando se celebre el juicio, posiblemente sean nuevas víctimas de la empresa y estén deseando testificar contra la misma, y como no echarte un cable.

Con guardar documentación me refiero a todos aquellos emails que tengas de tu correo personal, e incluso impresiones que puedas tener de tu correo corporativo, que justifiquen tus funciones en la empresa y que tu conducta en la misma es intachable. En ningún momento te apoderes de documentación de la empresa para justificar tus pretensiones ya que podrías meterte en un buen lío. Simplemente, utiliza el trabajo que haces en  tu día a día para volverlo en su contra.

5.- En caso de despido disciplinario, contacta con un profesional

Este es mi último consejo. Por mucho derecho laboral que sepas, y por muy experto que puedas ser en la materia, el hecho de defender tu propio caso es uno de los errores más graves que se puede cometer.

Si tienes conocimientos de la materia, el hecho de que este sea TU caso, hará que no puedas ser suficientemente objetivo para valorar situaciones, y ello puede llevarte a cometer errores fatales en la estrategia y gestión del asunto. En cambio, el contar con un abogado que puede observar el asunto fríamente, y desde un punto de vista neutro hace que las posibilidades de solución sean más amplias y factibles. El abogado no está peleado con tu jefe. Quien está peleado con tu jefe eres tú, y ese enfado te cegará a la hora de encontrar soluciones.

Si no tienes conocimientos de la materia, con mayor razón el contactar con un profesional, ya que será él la persona encargada de gestionar el asunto, con la garantía de que todos los trámites procesales se cumplirán de forma correcta. Además, al ser especialista, podrá ofrecer sus puntos de vista en la forma de atacar el despido disciplinario, y permitirá jugar con el concepto de “grave” para tratar de convencer al juez de que en ningún caso puede darse un despido disciplinario en ese caso concreto.

Conclusión

El despido disciplinario ha de ser siempre la máxima preocupación de un trabajador. Es una factor que ha de controlar en todo momento, ya que sus consecuencias pueden ser demoledoras. El hecho de perder tu puesto de trabajo, y encima irte sin un sólo euro de la empresa es algo que muy pocos pueden permitirse.

Por ello con este artículo he querido explicaros primero qué es, y cuándo puede darse un despido procedente, para que podáis prever la situación, y posteriormente he querido compartir con vosotros los consejos que damos a nuestros clientes cuando nos consultan que pueden estar cerca de un despido disciplinario.

Con ello espero haberos convencido, al menos, de la importancia de estar informados acerca de cuales son las condiciones básicas que os garantiza el convenio colectivo que os es aplicable, y ya dejará tremendamente contento el haber conseguido que algunos tratéis de buscarlo y leerlo. Creo sinceramente que ello os pondrá en una importante situación de ventaja ante supuestas vulneraciones de vuestros derechos parte de la empresa.

No obstante, si todavía tienes preguntas sobre el despido disciplinario, o si por el contrario te gustaría hacernos alguna consulta al respecto, no dudes en utilizar los comentarios del post, o bien en rellenar nuestro formulario de contacto. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies